Lectura del libro: Experiencia con Dios

Devocional: UNA SOLA COSA ES NECESARIA

 

Debemos aprender, en nuestro camino, que el reposo para nuestras almas está a los pies del amado Salvador.

 

Lucas 10:38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

 

El corazón de Dios es nuestro hogar. Oro para que EL SEÑOR abra nuestros corazones para correr a su presencia y llenar nuestro ser con su amor.

Agar, en su angustia, se escapó de la casa de su ama Sara. El Ángel del Señor se le apareció mostrándole el camino para su vida.

 

Gn.16:9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.

 

Dios la visitó en su aflicción. Ella vio la santidad de Dios y se asombró de seguir con vida después de ver al Altísimo. También conoció el amor y la misericordia de Dios y le dio un nombre a nuestro Creador. Tu eres un Dios que ve. Nombre que podemos invocar en nuestras oraciones sabiendo que Dios nos conoce completamente y somos amados. El Buen Pastor, mientras estamos postrados a sus pies, quiere que oigamos su voz para poder seguirle en el camino que ha preparado para nosotros.

 

Genesis 16: 13 entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? 14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered.

 

Si pudiéramos creer con todo nuestro corazón lo que la Biblia declara sobre Dios, correríamos a su presencia, sabiendo que Dios es misericordioso. Jesús quiere ser conocido, por lo que declara a la mujer samaritana en Juan 4:10

 

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Nuestra Fe en Cristo es nuestra victoria.

 

1Juan5:4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

 

El libro de Isaías habla del dia en que Dios derramaría su Santo Evangelio, que es poder de Dios para salvación. Gloria al Señor, estamos viviendo donde su gracia sobreabunda.

 

Isaías 26:1 En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. 2 Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. 3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4 Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

 

Que Dios, en su misericordia, nos libere de toda incredulidad para que la plenitud de su ser nos llene.

Sea la Bendición de Dios sobre su pueblo.

 

Debemos aprender, en nuestro camino, que el reposo para nuestras almas está a los pies del amado Salvador.

 

Lucas 10:38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

 

El corazón de Dios es nuestro hogar. Oro para que EL SEÑOR abra nuestros corazones para correr a su presencia y llenar nuestro ser con su amor.

Agar, en su angustia, se escapó de la casa de su ama Sara. El Ángel del Señor se le apareció mostrándole el camino para su vida.

 

Gn.16:9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.

 

Dios la visitó en su aflicción. Ella vio la santidad de Dios y se asombró de seguir con vida después de ver al Altísimo. También conoció el amor y la misericordia de Dios y le dio un nombre a nuestro Creador. Tu eres un Dios que ve. Nombre que podemos invocar en nuestras oraciones sabiendo que Dios nos conoce completamente y somos amados. El Buen Pastor, mientras estamos postrados a sus pies, quiere que oigamos su voz para poder seguirle en el camino que ha preparado para nosotros.

 

Genesis 16: 13 entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? 14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered.

 

Si pudiéramos creer con todo nuestro corazón lo que la Biblia declara sobre Dios, correríamos a su presencia, sabiendo que Dios es misericordioso. Jesús quiere ser conocido, por lo que declara a la mujer samaritana en Juan 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Nuestra Fe en Cristo es nuestra victoria.

 

1Juan5:4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

 

El libro de Isaías habla del dia en que Dios derramaría su Santo Evangelio, que es poder de Dios para salvación. Gloria al Señor, estamos viviendo donde su gracia sobreabunda.

 

Isaías 26:1 En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. 2 Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. 3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. 4

Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

 

Que Dios, en su misericordia, nos libere de toda incredulidad para que la plenitud de su ser nos llene.

Sea la Bendición de Dios sobre su pueblo.